NASA apuesta a la iniciativa privada en espacio: SpaceX y Orbital Science.
Aprendimos mucho en el viaje a Washington para darle la bienvenida al Discovery en el Museo Smithsoniano del Aire y del Espacio.
Uno de los temas más interesantes, por sus implicaciones en el largo plazo, fue conocer de la propia voz del jefe de la NASA (cargo que en inglés se llama NASA Administrator), el astronauta y general retirado, Charles Bolden Jr., que al dar por terminado el programa del transbordador espacial, la NASA se quedó sin un sistema propio para colocar carga y personal en la órbita terrestre, pero que esto, sin embargo, no quiere decir que los Estados Unidos ya no tiene la capacidad de poder hacerlo. En realidad, lo que ha ocurrido es que la NASA está transfiriendo estas responsabilidades y capacidades hacia el sector privado para la exploración espacial comercial.
En otras palabras, el fin de la era del transbordador espacial está dando paso a los vuelos espaciales privados rutinarios, sin duda una nueva etapa en la exploración espacial, que formalmente se iniciará en el mes de mayo del 2012 con el lanzamiento de prueba de la cápsula, Dragon, usando un cohete Falcon 9 desarrollado por la empresa, Space X, para llevar carga y personal a la Estación Espacial Internacional (EEI), aunque en esta oportunidad, la nave no será tripulada y solo llevará suministros para la EEI.
La decisión de dejar la actividad de poner carga y personal en órbita terrestre en manos privadas fue tomada hace ya varios años cuando la NASA decidió que, en vista de su alto costo operativo, el programa del transbordador espacial debía ser terminado. En noviembre del 2005, el entonces Administrador de la NASA, Dr. Michael D. Griffin, explicaba que:
Con la llegada de la EEI existirá por primera vez un mercado identificable y fuerte para servicios de transporte rutinarios hacia y desde órbitas espaciales bajas, y este será solo el primer paso en lo que será una inmensa oportunidad para los negocios espaciales comerciales. Creemos que cuando usamos el motor de la competencia, estos servicios serán provistos a un costo más efectivo que cuando el gobierno lo tiene que ejecutar.
Así, después de muchos años de mantener la actividad espacial en casa, la NASA concluyó que era mejor crear un mercado en donde las empresas pudieran competir para prestarle a la NASA los servicios de poner carga y personal en órbita terrestre. El ente de administración espacial creó entonces una unidad de gerencia para los servicios espaciales privados llamada Oficina del Programa de Carga y Tripulación Comercial, en inglés Commercial Crew and Cargo Program Office (C3PO), con el propósito de ayudar a estimular los viajes espaciales comerciales y la creación de sistemas de transportación espaciales privados en donde la NASA hace una inversión inicial.
Esta oficina hasta ahora ha generado acuerdos con la industria privada estadounidense por 800 millones de dólares para sistemas comerciales de transporte espacial de carga y 50 millones de dólares en actividades de desarrollo de sistemas comerciales para poner personal en órbita. Debemos recordar que el costo de lanzar un transbordar espacial nominalmente estaba en el orden de 450 millones de dólares por cada misión, pero que si se suma el costo del todo el programa del transbordador espacial y se divide entre el número de lanzamientos efectuados (134) cada misión sale a un costo de 1,5 millardo de dólares.
El C3PO maneja tres programas:
- Servicios Comerciales de Transporte Orbital, en inglés Commercial Orbital Transportation Services (COTS).
- Servicios Comerciales de Suministros, en inglés Commercial Resupply Services (CRS).
- Desarrollo Comercial de Tripulaciones, en inglés Commercial Crew Development (CCDev).
El COTS está orientado al desarrollo de los vehículos espaciales de carga, aunque hay una parte del programa llamada COTS-D para el desarrollo de vehículos tripulados, mientras que el CRS es el programa rutinario de servicios de entrega, y el tercer programa, el CCDev, tiene como objetivo desarrollar servicios de rotación de tripulaciones.
Luego de varios procesos de licitación, el 23 de diciembre de 2008, la NASA firmó los contratos del CRS con las empresas SpaceX y Orbital Sciences con el propósito de usar sus vehículos de carga, Dragon y Cygnus, propuestos en el COTS —a ser lanzados con los cohetes Falcon 9 y Antares, respectivamente— para llevar cargas a la Estación Espacial Internacional.
En una próxima entrega comentaremos sobre Dragon y Cygnus, y las implicaciones de tener una industria espacial privada. Además de llevar carga y tripulación, ¿qué otras cosas interesantes se pueden hacer por iniciativa privada? Por lo pronto el contador para el lanzamiento de Dragon está suspendido por pocos días, esperamos con ansia su lanzamiento y el inicio de una nueva era: los servicios privados de exploración espacial.
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