Puntito Azul Pálido

La foto de arriba, en el lado izquierdo, fue tomada  en 1990, cuando la sonda espacial, Voyager 1, estaba, ya casi saliendo del sistema solar, a una distancia de 6 mil millones de kilómetros (3,6 mil millones de millas) de la Tierra. El astrónomo, Carl Sagan, con una gran sagacidad, y sentido de la oportunidad y de lo humano, y venciendo una cierta resistencia de los técnicos de la NASA, logró convencer a los ingenieros  a que tomaran una foto de la Tierra, la cual desde un punto de vista científico tenía poco valor, el centro de comandos hizo entonces girar la nave para tomar  fotos, y cuando éstas fueron procesadas, la Tierra apareció así, como suspendida por un rayo, una motita azul en el cielo.

Los rayos en la foto son el resultado de la forma como fue tomada la foto, debido a la posición de la nave, en una trayectoria 32 grados por encima del plano del sistema solar, y  a la brillantez del Sol, es un efecto de dispersión de la luz del sol en los lentes de la cámara de bajo ángulo.

La foto que aparece en el lado derecho de la imagen superior fue tomada en el año 2006, por la sonda espacial Cassini, que cuando tomó una foto del planeta Saturno (en la foto se pueden ver  los anillos del planeta) capturó, por segunda vez, a ese puntico azul llamado planeta Tierra.

En octubre de 1994, Carl Sagan dictó una charla pública en Cornell University, para promocionar su libro, Pale Blue Dot, en esa charla mostró la foto mostrada en el lado izquierdo y pronunció las siguientes palabras, hoy conocidas como, el discurso del Punto Azul Pálido (Pale Blue Dot):

“Mira ese punto. Eso es aquí. Eso es nuestro hogar. Eso somos nosotros. Ahí ha vivido todo aquel de quien hayas oído hablar alguna vez, todos los seres humanos que han existido. La suma de todas nuestras alegrías y sufrimientos, miles de religiones seguras de sí mismas, ideologías y doctrinas económicas, cada cazador y recolector, cada héroe y cada cobarde, cada creador y destructor de civilizaciones, cada rey y cada campesino, cada joven pareja enamorada, cada niño esperanzado, cada madre y cada padre, cada inventor y explorador, cada maestro moral, cada político corrupto, cada “superestrella”, cada “líder supremo”, cada santo y cada pecador en la historia de nuestra especie vivió ahí – en una mota de polvo suspendida en un rayo de sol.

La Tierra es un muy pequeño escenario en una vasta arena cósmica. Piensa en los ríos de sangre vertida por todos esos generales y emperadores, para que, en gloria y triunfo, pudieran convertirse en amos momentáneos de una fracción de un punto. Piensa en las interminables crueldades cometidas por los habitantes de un lugar del punto sobre los apenas distinguibles habitantes de alguna otra parte del punto. Cuán frecuentes sus malentendidos, cuán ávidos están de matarse los unos a los otros, cómo de fervientes son sus odios. Nuestros posicionamientos, nuestra imaginada auto-importancia, la ilusión de que ocupamos una posición privilegiada en el Universo … Todo eso es desafiado por este punto de luz pálida.

Nuestro planeta es un solitario grano de polvo en la gran penumbra cósmica que todo lo envuelve. En nuestra oscuridad -en toda esta vastedad-, no hay ni un indicio de que vaya a llegar ayuda desde algún otro lugar para salvarnos de nosotros mismos. Dependemos sólo de nosotros mismos. La Tierra es el único mundo conocido hasta ahora que alberga vida. No hay ningún otro lugar, al menos en el futuro próximo, al cual nuestra especie pudiera migrar. Visitar, sí. Colonizar, aún no. Nos guste o no, en este momento la Tierra es donde tenemos que quedarnos. Se ha dicho que la astronomía es una experiencia de humildad, y yo añadiría que formadora del carácter. En mi opinión, no hay quizá mejor demostración de la locura de la soberbia humana que esta distante imagen de nuestro minúsculo mundo.

Para mí, subraya nuestra responsabilidad de tratarnos los unos a los otros más amable y compasivamente, y de preservar y querer ese punto azul pálido, el único hogar que jamás hemos conocido.”

Debemos tomar conciencia que más alla de las diferencias políticas, ideológicas, religiosas, o de nacionalidades que podamos tener, en realidad, la humanidad, es algo minúsculo en este inmenso universo, tenemos un solo hogar, un solo planeta al que debemos cuidar. Debemos crear una sociedad planetaria, diversa y sustentable. La sociedad será cada vez más dependiente de la ciencia por lo que debemos crear una ciudadanía culturizada en temas de ciencia y tecnología. Todos debemos contribuir a que los jovenes hispanos se entusiasmen por las ciencias.

2 Responses to Puntito Azul Pálido

  1. Y en ese pálido puntito azul, ya somos más de siete mil millones (7.000.000.000) de seres humanos con grandes retos por delante a ser vividos día a día. Retos como la energía, petróleo, superpoblación, alimentación, agua limpia, calidad del aire, interacción con el medio ambiente, movilidad, comunicaciones, educación de calidad, ocio, desastres naturales, son apenas esbozos de lo mucho que queda por hacer en pro de una mejor calidad de vida sustentable.

  2. Yajaira Freites dice:

    Ese puntito azul; siempre me recuerdo de esa foto de la tierra que los astronautas de la Apolo 8 (1968) tomaron de la Tierra flotando en el espacio y pudieron admirarse de ese planeta azul donde viviamos, nuestra nave en la inmensidad del universo… cuan poco somos conscientes al no cuidarlo como es debido. El espacio tiene esa virtud de ponernos en el exacto punto de lo que somos.

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